Mostrando entradas con la etiqueta equipo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta equipo. Mostrar todas las entradas

lunes, 28 de marzo de 2011

Café to Go – En práctica

El fin de semana tuve la oportunidad de coordinar un “Café to go” para 60 personas, de siete diferentes grupos.
Grupos muy heterogéneos en relación al nivel educativo, económico y social.
El objetivo fue identificar acciones que permitieran a todos los grupos colaborar como un solo equipo.
Lo que requirió más tiempo y esfuerzo fue identificar verdaderamente cual era el objetivo del grupo para este café y la planeación de las preguntas con base a este objetivo.
Por la misma heterogeneidad del grupo, usé un piloto para validar las preguntas, e involucré a una muestra del grupo para la formulación de las mismas.
Fueron tres preguntas en seis rondas (con una pausa larga en la ronda tres, que la final sirvió también para que siguieran compartiendo con sus amigos sus descubrimientos).
Primera pregunta:
Que estoy haciendo, que si lo dejara de hacer, fortalecería la colaboración en nuestro equipo?
Con esta pregunta, se crea el contexto sobre mi responsabilidad en la solución. Es una pregunta difícil, por lo que les permití que en esta ronda se sentaran donde quisieran, para darles la oportunidad de abrirse.

Segunda Pregunta:
Que estoy haciendo, que si hiciera más de eso, fortalecería la colaboración en nuestro equipo?
Con esta pregunta, se crea el contexto sobre mi posibilidad de aportar en la solución.

Tercera Pregunta:
Que acciones podemos en conjunto tomar hoy para fortalecer la colaboración de nuestro equipo?
Con esta pregunta se invita a como si colaborar, en lugar de enfocarse en lo que no funciona.
Además de acciones valiosas, validadas, compartidas e integradas por los miembros del equipo, se creó un ambiente propicio para diálogos posteriores.
Al cierre, les invité a que compartieran sus descubrimientos. Para las dos primeras preguntas, les pedí que su compartir fuera siempre en primera persona, en el simbólico de que al escuchar al que está hablando, me estaría escuchando a mí mismo.
La participación fue increíble, a tal grado que tuve que encausar para evitar se repitieran los mismos puntos. En este aspecto detecté que me faltó sutileza para no interrumpir el proceso creativo, que se seguía gestando.

miércoles, 23 de marzo de 2011

The power of conversations at work - Algo falta para que suceda… y sucedió.

Esta propuesta es de alguna manera una respuesta a las múltiples preguntas del blog del 24 de febrero “Algo falta para que suceda…”
Si bien, de acuerdo a Peter Block, no todas las conversaciones son ocasiones para involucrarse significativamente (pag 62),  Que hay de la posibilidad de crear la ocasión?
Una alternativa que funcionó, sin necesidad de mezclar la estrategia de involucramiento con la de instrumentación fue la de crear la posibilidad de un propósito que fuera más allá de la propia existencia.
Al conectarse el grupo con algo más grande que ellos mismos, comenzó la apertura de mente y corazón, se creó el espacio para hacer el llamado de “a bordo!!!”  
Nació en cada uno de ellos el “Quiero pertenecer… la elección propia de su propio destino”
Este es el contexto al que llego basándolo en el contenido que surgió de un taller de “Equipos colaborativos” para un grupo de ingenieros investigadores para la excavación de pozos petroleros.
Como funcionaría esto en clase?
De qué manera voy a contribuir a mí mismo, a mi familia, a mis amigos, a México y a la humanidad tomando esta clase?
Que tendrá que hacer diferente a lo que estoy haciendo hoy para contribuir a la humanidad lo que descubrí en la pregunta anterior?
Tomar el tiempo para contestar estas preguntas, podría darnos la oportunidad de llevarnos a un nivel de conexión más profundo…